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VIVIMOS UN ESTILO DE VIDA TÓXICO

Actualizado: 21 jun 2023



Salud Consciente - Atman

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La revolución industrial puso en marcha todo tipo de máquinas y motores impulsados por gas, carbón, gasolina y otros combustibles fósiles que estaban en los suelos y que ahora se encuentren en forma de micro partículas en el aire, el agua, los suelos de cultivo y los alimentos. La atmósfera de la tierra está cada vez mas cargada de micro compuestos emanados de estos combustibles a través del humo de los exostos de autos, trenes, barcos y aviones, las chimeneas de fábricas de todo tipo a lo largo y ancho del planeta y las fugas por accidentes que se generan en tuberías de oleoductos, refinerías, yacimientos de gas, minas de carbón y otros.


Por otro lado la producción de agro químicos ha cambiado la antigua forma de cultivar las plantas con compuestos naturales en los campos y se ha transformado ahora en una agricultura cargada de insumos químicos: hormonas para el crecimiento, plaguicidas, insecticidas, fungicidas y herbicidas son utilizados en grandes cantidades, de manera que el alimento antiguamente cultivado en pequeñas granjas, es producido ahora en grandes latifundios que son afectados por todo tipo de pesticidas y abonos inorgánicos producidos en laboratorio.


Salud Consciente - Atman

Estos supuestos beneficios tienen un precio muy alto y este precio es la toxicidad que se acumula en nuestro organismo

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La aplicación de estos compuestos químicos aumenta la producción de las cosechas, aumenta el tamaño de los frutos y facilita el exterminio de las plagas y malezas. Sin embargo, estos supuestos beneficios tienen un precio muy alto y este precio es la toxicidad que se acumula en nuestro organismo a partir de la ingesta continua de moléculas de sustancias nocivas para nuestro cuerpo;

esto sin hablar del inmenso daño ecológico por envenenamiento causado a las aguas, la fauna y la flora de todo el planeta.


Estos agro químicos se van acumulando en nuestros órganos y tejidos, pues entran en cantidades importantes en forma de metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, níquel y sales fosfatadas y nitrogenadas que forman cristales de difícil eliminación para nuestro organismo.



Lucía Serrano - Atman

Los medicamentos que consumimos, sean recetados o no, también aportan una cantidad importante de toxinas a nuestro cuerpo. Según el Doctor John R. Senior de La FDA (Food and Drug Administration por sus siglas en inglés), “Tenemos una población cada vez más dependiente de los fármacos, entre más medicamentos se tomen, más probable es que se tengan problemas[1]”.



Según este especialista de la FDA,

Identificar los medicamentos que pueden ocasionar daños hepáticos o renales es la mitad del problema. La otra mitad son los medicamentos que se muestran seguros en estudios pre-clínicos pero que pueden ser perjudiciales para algunos pacientes sobretodo si se utilizan por largo tiempo.


Algunos medicamentos que usamos de manera doméstica y sin receta como el acetaminofén, a largo plazo pueden producir sobrecarga y daño hepático. Algunos antibióticos y medicamentos anti inflamatorios también se han vinculado con daños hepáticos, a pesar de que la industria farmacéutica no hace públicos estos estudios, los cuales permanecen en la oscuridad.


Lucía Serrano - Atman

Se debería tratar, en cambio, de analizar el índice costo beneficio a la hora de aceptar o negar la utilización de los medicamentos

Lucía Serrano - Atman

A pesar de la tendencia del sistema médico a recetar fármacos de todo tipo ante los menores síntomas, se debería tratar, en cambio, de analizar el índice costo beneficio a la hora de aceptar o negar la utilización de los medicamentos. Algunos medicamentos son la única alternativa que tienen algunos pacientes que están muy enfermos: por ejemplo, para los pacientes de cáncer las ventajas de los medicamentos podrían ser mayores que los riesgos. “Sin embargo, si el hígado no está sano y el organismo está muy intoxicado, las interacciones con los medicamentos pueden ser aún peores”[2] y en lugar de ayudar pueden empeorar el cuadro de un paciente con cáncer, lupus, arterioesclerosis y otras patologías degenerativas graves.


La crisis alimentaria en el mundo está basada en la industrialización de los alimentos, quizá con la intención inicial de hacerlos más económicos y suplir el hambre en algunos países del mundo. Esto realmente no se logró y en cambio se crearon grandes multinacionales productoras de alimentos procesados de todo tipo, la mayoría derivados de cereales que se cultivan en grandes extensiones de tierra agro tecnificadas y se transportan por barcos, ferrocarriles y aviones por todo el planeta, generando al mismo tiempo gran contaminación, visual, auditiva y ecológica.



Lucía Serrano - Atman

Nacen inmensos complejos dedicados a la cría, sacrificio y procesamiento de carnes y leches animales, las cuales causan enorme sufrimiento a estos seres y deforestación a gran escala. Estos productos se presentan de formas muy atractivas y están llenas de restos de fármacos veterinarios y compuestos químicos inorgánicos, por ejemplo, antibióticos, antiinflamatorios, hormonas para el crecimiento y la fertilidad, antiparasitarios y otros, que pasan directamente a nuestro cuerpo.


A esta gran explosión industrial de alimentos, se suman grandes emporios dedicados a la destilación de todo tipo de licores, grandes licoreras y vinícolas con productos al alcance de todos, los cuales, por su fácil acceso, precio y disponibilidad, han ido generando cambios en los hábitos y formas de consumo a nivel global, aumentando la aparición de adicciones y desordenes relacionados con las bebidas alcohólicas.


Lucía Serrano - Atman

Nos hemos acostumbrado tanto a estos alimentos ultra saborizados, que hemos olvidado el gusto por los alimentos naturales

Lucía Serrano - Atman

Todos estos hábitos “nutricionales” que tienen ya mas de un siglo entre nosotros, van en aumento y han generado que nuestros niños y un gran porcentaje de la población mundial, prefiera alimentos muy condimentados y salados, altos en proteínas animales y grasas saturadas, azúcares y carbohidratos refinados. Nos hemos acostumbrado tanto a estos alimentos ultra saborizados, que hemos olvidado el gusto por los alimentos naturales, frutas y verduras en preparaciones sencillas y rechazamos de manera mecánica y tajante los alimentos que no despierten en nuestras papilas gustativas fuertes sensaciones placenteras que se convierten en adictivas y aumentan el índice de personas con sobre peso, obesidad y adicción a la comida y la bebida en el mundo.


Los alimentos que se ofrecen empacados y envasados en los supermercados contienen miles de compuestos químicos llamados “aditivos”, que cumplen diversas funciones entre las cuales tenemos: saborizantes, espesantes, estabilizantes, anti oxidantes, conservantes, aglutinantes, anti aglutinantes, humectantes, colorantes, aromatizantes, etc, etc… La lista es muy extensa. Todos estos aditivos, algunos seguros para la salud y otros no tanto, o sin pruebas sobre su seguridad, entran a nuestro cuerpo y conforman la principal causa de toxicidad en nuestro organismo, generando todo tipo de problemas de salud, como veremos mas adelante.



Lucía Serrano - Atman


COMO NOS AFECTAN LAS TOXINAS


Mas de 7 millones de personas mueren anualmente en el mundo como consecuencia de complicaciones de salud derivadas de la contaminación atmosférica, alimentaria y endógena.


La acumulación de toxinas en el cuerpo puede afectar de inmediato la salud física y mental. Las toxinas pueden causar fatiga crónica, depresión, alergias y síntomas respiratorios, insomnio, sensibilidad alimenticia, todo tipo de síntomas digestivos, exceso de peso, dolores de cabeza, afecciones dermatológicas, pérdida del cabello, procesos inflamatorios crónicos y otros síntomas que son de difícil diagnóstico y pueden ser fácilmente confundidos con enfermedades graves e incluso terminales.

Lucía Serrano - Atman

Las toxinas quedan atrapadas más que todo en los órganos encargados de su eliminación

Lucía Serrano - Atman





Las toxinas quedan atrapadas más que todo en los órganos encargados de su eliminación, por ejemplo, el tracto gastrointestinal, el cual es, una de las principales vías de eliminación de toxinas, al igual que órganos como el hígado, los riñones y el colon que son muy susceptibles a la intoxicación.


Las personas con una carga tóxica pesada pueden experimentar mala digestión, nauseas frecuentes, úlceras, reflujo, estreñimiento, hemorroides y diverticulitis. Si esto se mantiene en el tiempo, puede degenerar en cáncer de colon, muy común hoy en día, o en tumoraciones en el hígado, estómago o páncreas.


Lucía Serrano - Atman

Por el efecto de la toxicidad acumulada en los órganos digestivos, la asimilación de nutrientes y la liberación de desechos metabólicos se ralentiza debido a la sobre carga de trabajo de estos órganos y puede causar acumulación de grasa en los tejidos, exceso de peso y obesidad.


La piel es otro medio de eliminación de toxinas. Reacciones como el acné, eczema y psoriasis, son comunes en aquellos que tienen cantidades excesivas de toxinas en sus cuerpos.


Los pulmones son altamente sensibles a la contaminación atmosférica por combustibles y a sustancias como el tabaco y algunos gases químicos que provienen de productos para el aseo personal y del hogar. Esto genera reacciones como alergias, resfriados frecuentes y disminución de la capacidad respiratoria y de oxigenación, importante tarea que tienen los pulmones en nuestro organismo.


El cerebro también es un órgano afectado por la toxicidad en el organismo. La capacidad cognitiva se ve disminuida por una sobrecarga tóxica sistémica. Se ha encontrado que enfermedades como la demencia y el alzheimer, son generados por la acumulación de metales pesados en el cerebro, los cuales han logrado traspasar la membrana hemato-encefálica. Esto entorpece la sinapsis neuronal y la producción indispensable de los neurotransmisores del bienestar y causa, entre otros síntomas, inflamación crónica conocida como neuro-inflamación, y dolores de cabeza que por lo general son diagnosticados como “de causa desconocida”.



Nuestro estilo de vida acelerado y demandante, también es causante de la acumulación de toxinas. El estrés de la vida diaria favorece la producción excesiva de hormonas como el cortisol y la adrenalina. Estas hormonas producidas por nuestro cuerpo en cantidades mayores a las necesarias se convierten en “Endotoxinas”. Estas hormonas tienen la función de llevar la sangre hacia los tejidos periféricos para activar la respuesta de lucha o huida.


Este mecanismo natural deja a los órganos vitales y, a los encargados de la digestión, sin el flujo de sangre, oxigeno y energía necesarios para realizar el proceso correcto de metabolización de la carga alimentaria, generando desechos, fermentos, gases, bacterias, parásitos y levaduras que dan origen a una gran carga de toxinas en órganos como el hígado, los riñones y el colon, los cuales permanecen en este estado de toxicidad crónico, muchas veces durante años.


Lucía Serrano - Atman


CLASES DE TOXINAS


La palabra toxina viene del griego τοξικόν que significa “veneno de flechas”[3]. Las toxinas son, por lo tanto, sustancias venenosas para el cuerpo humano y pueden causar enfermedades cuando se introducen en los tejidos.


Se estima que hay mas de 100 mil productos químicos en uso comercial por las grandes empresas que producen con ellos medicamentos, alimentos, artículos de belleza, hogar, aseo, alimentos para bebes y mascotas, insecticidas caseros, venenos y abonos para el jardín, etc.[4]



Acompañamiento terapéutico - Atman

Esto sin contar que todos los productos que consumimos vienen envueltos en empaques de polietileno, envasados en botellas y cajas de polipropileno, poliestireno, Pet, PVC y otras variedades de plásticos que son derivados del petróleo y que emiten partículas llamadas polímeros que son tóxicas para el organismo, aunque las fabricas productoras de estos empaques declaran sin estudios formales, que son seguras para la salud del consumidor.


Es preocupante que mas de 56 mil sustancias químicas que consumimos o usamos a diario, no han sido aún analizadas por ningún laboratorio de Estados Unidos para determinar su peligrosidad en el cuerpo humano. Por ello es cada vez mas difícil, sino imposible, evitar ingerir o exponerse a sustancias químicas en alimentos, bebidas y medicinas.


Las toxinas se clasifican según el lugar de donde provienen en:


EXÓGENAS: Son las que entran en nuestro cuerpo provenientes de la polución del aire, del agua contaminada o de productos externos que entran en contacto con nuestra piel.


ENDÓGENAS: Se producen en el interior de nuestro cuerpo a partir de procesos hormonales y metabólicos. Por ejemplo la excesiva producción de las hormonas del estrés que al prolongarse en el tiempo, se convierten en endotoxinas; los desechos de un metabolismo deficiente debido a una carga excesiva de proteínas, los alimentos procesados y carbohidratos vacíos o los desechos de virus, bacterias y parásitos que habitan en nuestro cuerpo y que tienen sus propios sub productos metabólicos.


AUTÓGENAS: Son producto del metabolismo normal del organismo. Si los mecanismos de desintoxicación de nuestro cuerpo funcionan bien, habrá una desintoxicación espontánea y natural. Si el cuerpo está saturado de toxinas exógenas y endógenas, esta función natural ya no se puede realizar, los órganos de la depuración colapsan y debemos recurrir a un método o sistema natural, coherente y frecuente para desintoxicar.


Según los órganos a los que afectan:


- Atraxico toxinas: causan aumento del pulso cardiaco, presión arterial y asfixia.

- Ciano toxinas: producidas por Ciano bacterias. Causan envenenamiento y asfixia.

- Hemo toxinas: afectan a las células de la sangre.

- Necro toxinas: producen necrosis en las células y destruyen los tejidos de músculos y la piel.

- Neuro toxinas: afectan al sistema nervioso.

- Cito toxinas: afectan a células individuales y tipos concretos de células.

- Mio toxinas: afectan a los músculos provocando parálisis.

- Apitoxinas: son producidas por las abejas y pueden producir alergias.

- Mico toxinas: son producidas por hongos y levaduras y causan infecciones y lesiones internas y cutáneas.

Acompañamiento terapéutico - Atman


COMO CREAR EL HÁBITO DE DESINTOXICARNOS



Acompañamiento terapéutico - Atman

La desintoxicación es el proceso que lleva a cabo nuestro organismo para liberarse de sustancias nocivas, a través de los órganos internos especializados en esta función.


Desintoxicarse es el primer paso para lograr una vida más saludable. La medicina occidental desconoce el hecho de que los alimentos son el combustible fundamental del organismo y que de ellos depende la salud, la vitalidad, la claridad mental y la preservación de la juventud.


Existen varias maneras de inducir a nuestro organismo a desintoxicarse; algunas de ellas son muy extremas, como cortar el suministro de alimentos o líquidos al cuerpo por un periodo de tiempo, realizar limpiezas a base de plantas laxantes, aceites y sales minerales, o acogernos a los vegetales, frutos y semillas para realizar un proceso depurativo lento y constante, presionando ligeramente al cuerpo a desintoxicar, sin violentar sus ritmos, sin dañar sus órganos y sin crear un excesivo estrés en la mente.


El proceso de desintoxicación a base de frutas y verduras crudas y licuadas, semillas germinadas, alimentos fermentados, nueces y semillas, frutos secos, agua pura e infusiones de hierbas, ha demostrado ser uno de los métodos mas efectivos, naturales y tolerables para el ser humano contemporáneo. Este sistema nutricional se potencian con la práctica de ejercicios psico físicos como el Yoga, los cuales facilitan el desplazamiento de las toxinas hacia los órganos encargados de su eliminación. La antigua práctica de la meditación e introspección consciente de la mente, tranquiliza y revitaliza el sistema nervioso central, favoreciendo la renovación celular, la curación a todo nivel y la liberación de ataduras emocionales que obstaculizan la sensación de gozo y plenitud.


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Existe información amplia y suficiente para determinar que una correcta y equilibrada desintoxicación crudista, acompañada de ejercicios físicos, oxigenación profunda y meditación guiada, genera grandes y numerosos beneficios para la salud.

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Existe información amplia y suficiente para determinar que una correcta y equilibrada desintoxicación crudista, acompañada de ejercicios físicos, oxigenación profunda y meditación guiada, genera grandes y numerosos beneficios para la salud. Por medio de este método, el organismo se depura liberándose de peligrosos tóxicos acumulados por años, fortalece su sistema inmune, osteomuscular, recupera la paz y la serenidad y a la vez se renueva celularmente y se rejuvenece, con verdaderos súper alimentos que aportan enzimas, vitaminas, minerales y proteínas de alta calidad.


Miles de pacientes que han sufrido de cáncer, lupus, fibromialgia y otras patologías, reportan remisiones a las pocas semanas de llevar a cabo un Detox con batidos, sopas y cremas vegetales, en preparaciones cuidadosamente diseñadas y con complementos específicos, todos, absolutamente naturales, sin procesos químicos e industriales y preparados en el amor y comodidad del hogar.


El exceso de peso por grasa acumulada disminuye rápidamente y se obtiene el peso ideal según la contextura individual. La energía y vitalidad se ve potenciada de manera importante y la memoria, claridad mental y concentración mejoran notablemente. Todo el cuerpo experimenta una acelerada regeneración celular, por lo tanto, se evidencia un rejuvenecimiento a nivel de los órganos y tejidos de todo el organismo. La lista de beneficios es muy grande. A continuación, citaré 5 de los mas importantes cambios que se evidencian a los pocos días de iniciar el proceso:


- Perdida de grasa acumulada y aumento de la masa muscular.

- Aumento de la energía y la vitalidad.

- Mejora de la digestión en su totalidad, desde la asimilación de nutrientes hasta la eliminación de los desechos metabólicos.

- Rejuvenecimiento facial y corporal, luminosidad y claridad en la piel.

- Claridad, concentración y tranquilidad mental. Una sensación general de liviandad, serenidad y paz.


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Que todos los seres logremos este estado ideal de salud, bienestar y paz, es lo que me ha movido a investigar, experimentar y ofrecer este maravilloso programa, basado en los descubrimientos de la Doctora Ann Wigmore y su instituto de salud natural en Puerto Rico; de muchos otros médicos y nutricionistas holísticos de los cuales he aprendido y en los que me he inspirado y de mi propia experimentación y práctica terapéutica de mas de 30 años.


Como equipo, visualizamos un mundo en el que las personas tienen el conocimiento necesario para vivir libres de enfermedades crónicas y afecciones de salud, lejos de la esclavitud de las farmacéuticas y centros hospitalarios deshumanizados y monetizados. Nuestra labor es difundir, motivar y enseñar el arte de sanarse a si mismo con las fuerzas y herramientas que nos da la naturaleza; hacer que el Alimento sea nuestra Medicina, el Movimiento sea el gozo de habitar el Cuerpo y la Meditación sea la llave para liberar el Espíritu. Que de esta forma se pueda crear de manera global una Fuerza, un Movimiento, un Sistema de Vida Natural, Libre, Gozoso, Saludable y Sostenible, para todos los Seres y para toda la Vida del Planeta.


NAMASTE.



LUCIA SERRANO.

[1] https://www.fda.gov/consumers/articulos-en-espanol/veces-los-medicamentos-y-el-higado-no-se-llevan [2] https://www.fda.gov/consumers/articulos-en-espanol/veces-los-medicamentos-y-el-higado-no-se-llevan [3] https://dicciomed.usal.es/palabra/toxina [4] https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/salvador-garcia-linan/indicios-de-toxinas-en-tu-cuerpo/



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